Pan sencillo

Vamos a comenzar con algo muy sencillo: un pan batido, de fermentación corta, como el que hacían nuestras abuelas en el horno de leña. El típico bollo dulce en forma de caracol. Un pan que podemos hacer con polvo de hornear o con levadura, pero que vamos a hacer con la segunda para comenzar a practicar. Para hornear necesitamos 3 cosas: los ingredientes apropiados, un horno y mucha paciencia.

700 gramos de harina todo propósito
150 gramos de Zukra
10 gramos de sal
6 gramos de levadura instantánea
350 gramos de leche entera + 3 cucharadas de agua
2 huevos grandes (100 gramos de huevo en total)
150 gramos de mantequilla o margarina
1 cucharada de aceite vegetal
Leche para barnizar
En un tazón grande, vamos a mezclar todos los ingredientes secos. A continuación, revolvemos los huevos con el agua y la leche y los incorporamos a la mezcla seca. Vamos a mezclar a mano dentro del tazón hasta que todos los ingredientes se incorporen. Luego, vaciamos el contenido sobre una superficie lisa para amasar. Este proceso de amasado puede demorar entre 5 a 10 minutos, dependiendo de la fuerza con la que lo hagamos. Estamos buscando que todos los ingredientes se incorporen, y hacer una masa que gradualmente vaya dejando de separarse de la mesa de trabajo.

¿Has visto esos videos donde la gente pone montones de harina sobre la mesa para que la masa no se pegue? Eso es lo que no vamos a hacer. En otro momento te contamos por qué.

De momento, amasá con fuerza y paciencia. Una vez que la masa se devuelve cuando la presionas con el dedo, podemos incorporar la mantequilla. Poquito a poco, vamos a ir metiendo pedacitos de mantequilla entre la masa mientras continuamos amasando. En algún momento vas a sentir que todo se descuadró y la echaste a perder, pero no te preocupes: seguí amasando hasta que la masa regrese a su consistencia anterior: la presionás con el dedo y ella se devuelve. Vamos a lavar el tarro en el que hicimos la mezcla, secarlo bien y barnizarlo con el aceite vegetal. Y ahí ponemos la masa a reposar durante 1 hora, cubierta con plástico adhesivo o una toalla de cocina húmeda. Una vez que la masa doble su tamaño, la vamos a trabajar.

Precalentamos el horno a 350 °F. Vamos separando pedacitos de la masa del tamaño que queramos, y los vamos a estirar sobre la mesa para formar palitos largos y delgados. Cada palito se enrolla de un extremo al otro para formar un caracol. Los vamos colocando sobre una bandeja de hornear, dejando suficiente espacio entre los bollos para que no se peguen durante la cocción. Una vez que terminamos, vamos a dejar reposar los caracoles durante 30 minutos, para que vuelvan a crecer. Pasado ese tiempo, los barnizamos con un poquito de leche y los horneamos durante 30 minutos, hasta que estén bien dorados. Te recomiendo girar la bandeja después de los primeros 15 minutos para que obtengas una cocción uniforme.

Esta masa es muy versátil y sirve para muchas cosas: podés usarla para hacer pan de hamburguesa, rollos de canela, trenzas rellenas… El cielo es el límite.

Si tenés batidora, podés hacer la masa de la siguiente manera: incorporás todos los ingredientes menos la mantequilla en el tazón, y batés con el accesorio en forma de gancho a velocidad media durante 6 minutos, hasta que la masa se comience a despegar de las paredes del tazón. Incorporás la mantequilla y batés a velocidad media por 5 minutos más.

Salsa de vegetales

A veces pasa: le ponemos zuquini al omelette de la mañana y nos sobra un pedacito. Nos queda medio tomate por ahí descuidado luego de

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Ensalada rusa

HECHO CON ZUKRA ORGÁNICO
ingredientes

2 remolachas grandes hervidas, peladas y picadas en cubos

1 kilo de papas amarillas medianas hervidas, peladas y picadas en cubos

1 zanahoria grande pelada y picada en cubos

4 huevos hervidos por 8 minutos, pelados y picados en cuadritos

preparación

La ciencia de la ensalada rusa está en la cocción de los ingredientes principales: que la remolacha quede al dente, que la papa esté cremosa pero no sobre cocinada, que el huevo no tenga la yema azulada. En casa ponemos las remolachas a cocinar con los frijoles en la olla de cocimiento lento, durante la segunda parte de la cocción. La remolacha le da un sabor exquisito al caldo de los frijoles y aprovechamos la electricidad para cocinar dos productos a la vez.

Cuando tenemos la remolacha, la papa, el huevo y la zanahoria listos y fríos, preparamos el aderezo mezclando todos los ingredientes y mezclamos todo en un tazón grande. La ensalada rusa se mantiene en buen estado hasta por dos días, y si te gusta tener un elemento crocante dentro del bocado, podés agregar manzana o apio crudo a la hora de mezclar todo.