Una entre comidilla con Yessica Suárez

En esta segunda edición de Café con Propósito tuvimos como invitada a Yessica quien nos habló de su emprendiemiento Entre Comidillas que para sorpresa nuestra este mes está de aniversario, entonces aprovechamos para felicitarla y agradecerle por cambiarle el sabor al mundo desde hace cinco años. 

Preparate para una entrevista muy sustanciosa donde tocamos bastantes temas que estamos seguros te van a encantar, pero antes hablemos un poco de Yessica Suárez y su proyecto que nace de la oportunidad de abrir un blog en una revista muy conocida en el país, y esta  fue la ventana para empezar a hablar entre comidillas sobre alimentación saludable, en un tiempo donde esto no era tan sonado. 

Finalizando su carrera crea el perfil en Instagram @entrecomidillas que creció paulatina y constantemente gracias a las personas que creen en la idea y que desde hace un año abrió las puertas a su centro nutricional, un lugar seguro para hablar de salud y mejorar nuestro estilo de vida. 

Sin embargo, no todo es color de rosa y Yessica más que nadie sabe cómo mejorar la relación con la comida, ya que ella en su juventud tuvo un trastorno de alimentación, pero a pesar de esto, con el tiempo y con mucho esfuerzo logró convertir este problema en una fortaleza. 

De ahí es que Entre Comidillas trata de ser un espacio integral donde se piensa más en salud y no en restricciones alimentarias, para ellos se certificó en otros temas relacionados a la alimentación como psicología de alimentación para acompañar en este proceso. 

“La comida es placer y conexión”

Lograr una alimentación integral no es tan fácil, pero en este Café con Propósito conversamos sobre la alimentación emocional.

La relación entre las emociones y alimentación van de la mano, pero no es tan simple porque una conducta alimentaria puede influir en los estados de animo o viceversa, por ejemplo una persona que pasa por un estado de alegría muy fuerte como celebrar su cumpleaños, puede tener conductas alimentarias de comida más dulce y estas pueden repercutir en las emociones. En este primer aspecto fisiológico hay una relación muy estrecha entre emociones y comida, por otro lado el cómo gestiono las emociones a través de la comida, como por ejemplo cuando comemos en automático respondiendo a la gestión de emociones, repercute en nuestra conducta porque comemos sin apetito y probablemente en exceso, esto no quiere decir que la alimentación emocional sea mala, al contrario, desde pequeños nos “chinean” con comida, pero al hablar de esto queremos darle una buena gestión a nuestros sentimientos y emociones, para que no se centren en la comida.

“Cuando estamos distraído comemos en automático”

¿Cómo le cambiás el mundo a tus pacientes?

“Les cambio el mundo dándoles más amplitud en su visión de la alimentación, ya que lo que yo les de, como por ejemplo una hoja con una dieta no los cambia, sino más bien siendo una guía para que tengan esta visión más amplia sin culpa y sin restricción, además trabajando con herramientas específicas para cada persona con el fin de ofrecerles un espacio empático e inclusivo de la mano de la educación nutricional”.

 ¿Cómo tus pacientes le cambia el sabor a tu mundo? 

“Cada persona es tan diferente que siempre aprendo más, no solo de la persona sino de lo que debemos trabajar a fondo y esto cambia mucho mi mundo porque el compartir con personas me ayuda a ampliar mi visión y me he dado cuanta que muchas veces lo que tienen es la necesidad de un espacio seguro y aprender a escuchar, es algo que he aprendido y que me den la oportunidad de estar en sus procesos me llena de motivación para volverme cada día más empática y ser una mejor persona.

Poco a poco me voy dando cuenta que más que matemáticas, más que calculo y más que calorías yo soy una facilitadora en la vida de mis pacientes, verlos como mejoran su salud, como se sienten acompañados, ver el desarrollo personal es lo que me llena de motivación y me impulsa a querer seguir ayudando y lo que más me alegra es ver resultados positivos gracias esta nueva forma de ver la nutrición”.

Uno de los mitos más grande es pensar que hay alimentos bueno o malos y esto hace que las personas se sientan restringidas por este estigma, otro mito muy común es el peso ideal, probablemente hayás escuchado la relación que hay entre el peso y la estatura, pero esto va más allá de un número.

Otro mito muy común es el miedo a las grasas o el azúcar, cuando en realidad es un todo y día a día nuestro cuerpo está en toda la capacidad de procesar esos nutrientes, todo está en tener un estilo de vida saludable que acompañe a este consumo. 

Esta conversación entre comidillas nos llevo a preguntarle a Yessica sobre Zukra Bajo en Calorías y nos confesó que ama su textura, tocó un tema muy importante que es el balance a nivel sensorial y de salud ya que se obtienen los beneficios del azúcar pero también con pocas calorías y logra lo que muchas personas quieren, combinar sabor y salud. 

Para finalizar nos dio algunos tips para mejorar a nivel nutricional:

  • Empezar por lo más básico, incluir más frutas, más vegetales, consumir más líquidos, dormir mejor, moverse un poco más.
  • Una vez que tenemos lo más básico controlado, podemos empezar a hacer ejercicio constantemente, ir al nutricionista y así progresivamente. 
  • No existe una píldora mágica, debemos tener buenos hábitos y hacerlo todo progresivamente.
  • Lograr que nuestra dieta sea placentera, saludable y diferente.
  • Nuestro cuerpo y nuestro peso va a seguir cambiando así que no podemos anclarnos a un numero. 
  • Es importante perderle miedo al peso, dándonos cuenta que somos personas integrales y somos mucho más que el número en la balanza, tenemos la esfera emocional, de relación, profesional, pero nos han echo creer otra cosa y en realidad nuestro peso no nos define como buenas o malas personas.

Para empezar a cambiar nuestra nutrición, primero tenemos que prestarnos mucha atención, a que hora nos da hambre a que hora no, que estamos comiendo, cuanto estamos durmiendo y a través de este análisis podemos descubrir problemas e ir solucionándolos poco a poco, enfocarnos en dos o tres y así ponerles atención hasta mejorar esta conducta, una vez que elijamos esto todo va a empezar a fluir progresivamente y también intentar no estar en automático cuando comemos y en la vida en general ya que a veces hay que prestarle más atención a cosas que no son comida pero nos afectan en la nutrición.

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