Tus hábitos a la hora de comer: De rutina a ritual

Para Zukra, los procesos son tan importantes como el resultado final. Por eso hoy nos concentraremos en los hábitos a la hora de comer, y te traemos varios tips naturalmente especiales para que disfrutés el momento de sentarte a comer al máximo.

Dedicale a tu comida el tiempo que se merece

Con el ritmo de vida que probablemente llevás, sabemos que no siempre es posible, pero siempre que tengás el espacio, te recomendamos que apartés un tiempo para solamente sentarte a comer. 

Porque cuando comemos sin tomarnos el tiempo, pasan dos cosas en nuestro cuerpo: el azúcar en la sangre aumenta muy rápidamente y esto no permite que la hormona que regula nuestro apetito le avise a nuestro cerebro que estamos llenos. Tomando esto en cuenta, mientras más lento y tranquilamente comás, mejor te vas a sentir cuando terminés tu digestión.

Comida sin pantallas

Aceptémoslo, comer con el celular en la mano viendo tus redes, con tu serie favorita de fondo o las noticias es muy entretenido, pero no es necesariamente lo más saludable. Cuando comés con distracciones, no le ponés mucha atención a tu comida, se convierte en un proceso mecánico y esto muchas veces resulta en comer de más o no disfrutar tu comida tanto como debieras.

Para lograrlo, podés poner tu celular en silencio durante tu tiempo de comidas, intentar comer en un espacio donde no hayan pantallas que te distraigan o podés llamar o invitar a alguien a acompañarte durante este tiempo para compartir un rato concentrado solamente en tu comida.

Dale ese toque especial a tu comida

Cuando le agregás un toque especial a tu comida, comés con más cariño. Por ejemplo, si vas a almorzar, podés agregarle un aderezo o una salsa deliciosa que le dé un sabor diferente, o probar recetas distintas que complementen las comidas que vayás a disfrutar. Aquí podés encontrar muchísima inspiración de comidas deliciosas, saludables y sencillas que te van a encantar.

La sobremesa: una costumbre saludable

¿Has escuchado de la sobremesa? Es ese tiempo extra que nos quedamos hablando y compartiendo después de comer juntos. Ese rato que le dedicamos a convivir con los que compartimos la comida es valioso no solo para conectar con los que nos rodean, sino que le da un tiempo extra a tu cuerpo para digerir y terminar el proceso de una forma natural. No siempre se lo podemos dedicar, pero cuando es posible, tu cuerpo te lo va a agradecer.

Hacé de tu rutina, un ritual

Tu tiempo es valioso, por eso el rato que le dediqués a tu comida es importante. Hacelo especial poniendo la mesa, compartiendo con los que más querés, sirviendo la comida que vayás a comer con cariño, apartando el espacio para disfrutar cada sabor de la comida y agradeciéndote por prepararla. Eso hace este ratito naturalmente especial.

Lo importante para tener una buena relación con la comida, ¡es darte ese tiempo que merecés para disfrutarla como tiene que ser! Buen provecho 🙂

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