Silvia Hidalgo nos cuenta como como crear otra fuente de ingresos que le cambie el sabor a nuestro mundo!

¿Cómo y por qué diversificar tus fuentes de ingreso?

Muy probablemente te gustaría generar más ingresos de los que tenés hoy, ¡a mí también!. Lo cierto es que todos quisiéramos tener más ingresos, más ganancias y más ahorros, pero lejos de que sea un lujo, el año pasado nos enseñó que tener una estrategia de fuentes de ingreso diversificada es algo que todos deberíamos trabajar.

Una buena estrategia de ingresos no solo te permite generar más dinero, sino también proteger tus finanzas ante cualquier crisis, incrementando tu potencial de ahorro e inversión.

Tener una estrategia diversificada de ingresos no tiene exclusivamente que ver con el aspecto financiero. En mi experiencia propia, tiene mucho que ver con maximizar nuestros talentos y hacernos más adaptables.

Si tenemos distintos tipos de ingreso, somos más adaptables ante las afectaciones del mercado, porque tenemos más rango de acción. Incluso si una fuente se bloqueara por completo, siempre tenemos otras sobre las que podemos trabajar, y eso es precisamente lo que nos garantiza independencia financiera.

¿Qué tipo de fuentes considerar?

Si estás buscando crear una estrategia de ingresos inteligente, podés iniciar por considerar estos 3 tipos de fuentes de ingreso:

Fuente estable:

Podría ser un trabajo fijo o tu negocio principal. Aunque iniciamos por acá porque tradicionalmente tenemos un negocio o trabajo primario, con el tiempo tus otras fuentes de ingreso pueden crecer y podría ser que tengás más de 1 fuente principal.

Negocio paralelo:

Una manera de empezar a diversificar tus fuentes es tener un negocio paralelo a esa fuente principal. ¿Qué es realmente un negocio paralelo? Idealmente es una idea de negocio que requiere poco tiempo de tu parte para operar y que tiene gran demanda en el mercado, de manera que te genere una buena rentabilidad.

Ingresos pasivos:

Son productos o servicios que te generan ingresos “aún mientras dormís”. Esto puede ser inversiones en propiedades, inversiones en acciones o productos o servicios que creás una única vez y se siguen vendiendo con el tiempo: por ejemplo cursos pregrabados, tutoriales, libros, etc. Usualmente las buenas ideas de ingresos pasivos provienen de monetizar tus talentos.

Me han preguntado si cada tipo de fuente debe cubrir un porcentaje de ingresos, y lo cierto es que cada estrategia puede verse distinta, pero lo que queremos tratar de lograr con el tiempo es dejar de depender mayormente de una única fuente. Entre más equilibrados estén los porcentajes de ingresos, más independencia (y protección) financiera alcanzamos.

¿Por dónde iniciar?

Te recomiendo realizar estos 3 ejercicios con cierta frecuencia para enriquecer tu estrategia de diversificación de ingresos:

Análisis de tus talentos monetizables:

Hacé una lista de tus habilidades, conocimientos y experiencias. ¿Para qué te buscan usualmente otras personas? ¿Qué te dicen que sabés hacer muy bien? ¿Qué le inspira a otras personas sobre vos? En tus habilidades, conocimientos y experiencias se esconden muchas oportunidades que pueden convertirse en ingresos pasivos o bien, en un negocio paralelo.

Análisis de las fuentes de tu negocio:

Si ya tenés un negocio, tu negocio debería también tener fuentes de ingreso distintas para ser más adaptable, por lo que podés enlistar también los talentos de tu negocio. Analizá cuáles de esos talentos podrían convertirse en oportunidades de nuevas fuentes de ingreso. ¿Cuáles podrían ser un nuevo producto o servicio? ¿Cuáles podrían atender a nuevos mercados? ¿Cuáles podrían ser ingresos pasivos?

Análisis de beneficios:

Si ya tenés varias fuentes de ingreso, es ideal que tengás claro cuántos beneficios te otorga cada una. Esto es ¿qué cantidad de ganancias (monto de dinero) y beneficios complementarios te da cada fuente (por ejemplo un trabajo fijo podría tener un seguro que sea valioso para vos, o una fuente en específico puede traerte realización y salud mental)? De este análisis podés tomar decisiones para optimizar tu estrategia. ¿Hay alguna fuente que podría ser más eficiente si la convertís en un ingreso pasivo? ¿Estás invirtiendo tu tiempo de manera inteligente en lo que te trae los beneficios más valiosos?

No se trata de tener diferentes fuentes de ingreso solo por irlas sumando, aunque dicen los expertos que entre 5 y 7 fuentes se encuentra el número ideal. Sin embargo, sí se trata de utilizar tu creatividad para hacer crecer tu cantidad de fuentes de ingreso de manera inteligente.

¿Cuál es el objetivo? Crear poco a poco un portafolio de fuentes de ingreso que te den buenos beneficios y que sean lo suficientemente diferentes entre sí, siempre teniendo en mente optimizar tu tiempo, aprovechar tus talentos y construir la vida que querés.

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